1. Cuídate. La regla de oro es hidratar la piel DESPUÉS, no antes de la depilación. Aplica una loción corporal hidratante para obtener mejores resultados y te despertarás a la mañana siguiente con una piel increíblemente suave y sedosa. Si eres un principiante, depílate una vez por semana y verás que la incomodidad disminuye y el placer aumenta con cada uso. Una vez que te conviertes en profesional, baja un poco y encera una vez cada tres semanas.